Los propietarios forestales franceses se movilizan contra IKEA

03 enero 2017




El Sindicato de Selvicultores del Sudoeste francés declaró en su revista “Forêt de Gascogne” de noviembre de 2016 que IKEA mantiene un boicot contra la madera francesa certificada PEFC. Esto es debido a la política de compras discriminatoria que la conocida multinacional sueca fabricante de muebles y decoración ha establecido como objetivo, mediante la cual se compromete a operar sólo con uno de los sellos de certificación forestal a partir de 2020.

La protesta está basada en lo que denominan  “boicot” a los bosques franceses certificados PEFC, ya que IKEA está importando madera para sus tiendas en Francia, discriminando la madera local y a las empresas fabricantes certificadas PEFC. El Sindicato, además, tilda de inaceptable esta situación y prevé un escenario en el que los consumidores  boicotearían a IKEA si esta situación continúa.

La política discriminatoria de IKEA llegó el pasado mes de marzo hasta el Senado Francés en forma de pregunta dirigida al Ministro de Agricultura, mediante la cual se le informaba sobre la situación y se le instaba a entablar un diálogo con la compañía sueca para que utilice madera PEFC local promoviendo, además, medidas ambientales a través de las cadenas cortas de suministro. La medida de IKEA en Francia afecta a más de 13.000 comunidades forestales. Como dato, el 60% de los montes públicos franceses están certificados por PEFC, sistema adaptado al pequeño propietario local. El Ministro francés en su respuesta valora muy positivamente el trabajo de PEFC en pro de la sostenibilidad de los bosques franceses e insta a PEFC e IKEA a continuar los diálogos para conseguir un acuerdo.
 Desde PEFC como sistema evaluado, reconocido y recomendado en las políticas de compras públicas de numerosos organismos como la Comisión Europea o el Parlamento Europeo, gobiernos de Reino Unido, Países Bajos o Alemania y por múltiples organizaciones de la sociedad civil como el Consumers Good Forum o el World Business Council for Sustainable Development, instamos a IKEA a que reconozca el sello PEFC como aval y sinónimo de la buena gestión de los bosques del mundo y como promotor y defensor del consumo de madera local.

En España, cerca de 2.000.000 de hectáreas de bosques certificados PEFC (90% de la superficie de bosques certificados en España), 20.000 propietarios y 1.300 empresas se verán afectadas por las políticas de la multinacional, si mantiene esta postura.