El embajador mundial del jamón ibérico Florencio Sanchidrián colabora con PEFC


23 agosto 2017


Congreso Forestal Español

 

El proyecto Sabores de Bosques Sostenibles, que PEFC España lleva desarrollando en los últimos años cuenta con un nuevo colaborador, Florencio Sanchidrián, designado Embajador Mundial del jamón ibérico por la Academia Internacional de Gastronomía. El conocido cortador colabora con PEFC para promover el jamón ibérico criado en dehesas gestionadas de forma sostenible y que cuentan con el certificado PEFC, asegurando su conservación para futuras generaciones y el bienestar animal. 

Para el lanzamiento de esta iniciativa, PEFC ha puesto en marcha la campaña “El Sabor de la Felicidad” que cuenta con la imagen del conocido cortador. “Es un honor para PEFC poder contar con la colaboración desinteresada de un gran profesional como Florencio para promover los productos silvestres de origen sostenible que cuentan con el certificado PEFC y en especial el jamón ibérico”, afirma Ana Belén Noriega, Secretaria General de PEFC España.

Para  Sanchidrián, el jamón ibérico va más allá de lo puramente gastronómico. “Estamos ante un producto que viene de un cerdo criado en la dehesa, que ha disfrutado del silencio. Hablar de jamón ibérico es hablar de campo, de naturaleza y de libertad”.

Florencio Sanchidrián, trabaja desde hace años con los productos que elabora Fuente la Virgen, empresa que cuenta con el certificado PEFC en su producción de ibéricos. Sanchidrián, no solo valora la calidad del producto sino también su procedencia: “Valoro mucho que PEFC, como entidad independiente, me garantice que los productos ibéricos con los que trabajo procedan de bosques sostenibles, y en concreto que la marca Fuente la Virgen esté tan comprometida con el futuro de las dehesas. Porque los productos de alta calidad siempre están relacionados con el campo, la libertad y la vida, y de ahí surgen esos aromas y sabores que llegan a emocionar a los paladares más exigentes”.

 El jamón ibérico de bellota Fuente La Virgen está incluido en la Guía Repsol como uno de los mejores alimentos no perecederos de España.

 La certificación PEFC se ocupa de garantizar una gestión forestal eficiente y sostenible que conserve la biodiversidad de la dehesa: sólo esto respeta los ritmos naturales de los cerdos ibéricos y les da el entorno ideal para su desarrollo y para conseguir el producto gourmet número uno del mundo.