Historias de éxito

Las empresas que han apostado por el
sello de certificación PEFC nos cuentan
sus historias de éxito

ARAGOTRUF apuesta por PEFC para garantizar el origen de la trufa negra



ARAGOTRUF, es una empresa que está dedicada a la truficultura en todos sus ámbitos, desde el origen de la planta con el vivero donde se preparan los árboles micorrizados que en el futuro serán los productores del preciado hongo, hasta la producción, transformación y comercialización de trufa negra y otros productos trufados. Se trata de una empresa familiar, situada en Graus, provincia de Huesca, en una de las principales zonas truferas de España, con unas condiciones inmejorables para la producción de trufa negra (Tuber Melanosporum).

Desde el inicio, se ha apostado por la sostenibilidad del medio donde crecimos y vivimos, de forma que nuestro trabajo permita un desarrollo económico, social y ambiental, poniendo en valor las características de nuestro entorno.

La comercialización de trufa negra en fresco (Tuber Melanosporum) y productos elaborados con trufa, es ya una de las principales áreas de trabajo de ARAGOTRUF, que utiliza como marca comercial el sello ARTRUF.

El mundo de la Truficultura, a diferencia de otros sectores dentro de la agricultura, es un mundo relativamente nuevo y no del todo conocido, ni en la parte del cultivo ni en la parte gastronómica. La producción de trufa negra en plantaciones es ahora una realidad pero inicialmente las trufas se recogían en unos determinados montes de encinas y robles, que por tener unas características especiales de suelo y acompañados de condiciones climáticas adecuadas, favorecían la aparición de estos hongos de forma “silvestre”.
Con los cambios de clima que venimos experimentando en las últimas décadas, la producción de trufa de monte se ha reducido y la mayor parte de la trufa comercializada ya procede de plantaciones en las que se intentan controlar algunos de los factores que hasta el momento se conocen y que afectan a la producción.

El hecho de que las trufas se obtuvieran inicialmente de los montes, provocó que existiera un cierto secretismo sobre el origen y la cantidad obtenida en cada temporada. Ese grado de ocultismo sobre cómo se producían y de donde provenían las trufas, de alguna manera  se ha venido arrastrando hasta la actualidad. Quizás ese fue uno de los motivos por el que desde ARAGOTRUF decidimos apostar por una certificación que garantizará el origen de las trufas que comercializamos, dando un valor añadido a un producto que ya por si solo tiene un importante puesto en la gastronomía mundial.

Con la certificación PEFC, queremos que el cliente disfrute del producto, con su aroma y sabor inconfundible, pero a su vez que conozca el origen y el proceso necesario para la producción de la trufa. Queremos divulgar la trayectoria que garantiza la trazabilidad de las trufas producidas en nuestros montes de forma sostenible y respetuosa, y poder compartir una experiencia que va más allá de la degustación de uno de los grandes sabores de nuestra tierra.

Oscar Cagigos Uhalte
Gerente Aragotruf

Trufa