Historias de éxito

Las empresas que han apostado por el
sello de certificación PEFC nos cuentan
sus historias de éxito

Tonelería Murúa, comprometida con la sostenibilidad de los bosques de roble



Tonelería Murúa es una empresa familiar ubicada en el corazón de La Rioja, dedicada a la elaboración de barricas para crianza de vino desde 1898. Actualmente gestionada por la cuarta generación familiar cuenta con un equipo profesional volcado en gestionar respuestas eficientes a las bodegas. La pasión por nuestro trabajo, la cabal gestión, las inversiones en modernización, internacionalización, investigación y formación, siempre en busca de la excelencia empresarial, ha generado la capacidad para alcanzar las metas planteadas.

La certificación PEFC garantiza que la madera procede de fuentes sostenibles y así garantiza el futuro de las materias primas y por lo tanto una elaboración de barricas homogénea a lo largo del tiempo. En Toneleria Murúa consideramos imprescindible garantizar el futuro de las fuentes de madera elegidas para garantizar el futuro de la empresa, es uno de nuestros principales valores de empresa.

Las barricas, auténticos agentes de envejecimiento, ceden numerosas moléculas aromáticas y tánicas al vino durante el proceso de crianza del vino. Por ello es una obligación estar comprometidos con la garantía del origen de la madera y también con una sostenibilidad del bosque en los que han crecido los robles, esta es la única forma que podremos garantizar un futuro sostenible a los bosques y también una continuidad a los orígenes de la madera y por tanto garantizar un aporte de sustancias homogéneo de las barricas al vino en los próximos años.

La certificación de la cadena de custodia PEFC se instauró en la toneleria de una forma muy sencilla y natural ya que nuestra forma de trabajar es codificar las materias primas, desde que llegan a la tonelería, así como las barricas semi-elaboradas y las terminadas con un marcaje individual para cada una que mantenemos durante todo el proceso de fabricación. El marcado singular de cada barrica nos informa de todo el proceso que ha ocurrido en la barrica. Desde el origen de la madera, fecha de corte del árbol (2-3 años antes de su elaboración), fecha de llegada de la materia prima a la toneleria y todos los datos de fabricación de la barrica, así como tipo de tostado o especificaciones técnicas requeridas por la bodega para criar el vino que desean.

Dentro de las barricas se producirán reacciones químicas que afectarán al vino y estas reacciones dependen en gran parte de la composición de la madera y del crecimiento del árbol. El suelo del bosque hará que la composición del tronco sea diferente a otro bosque, de forma que la barrica generará determinados aromas según su origen (varios estudios realizados en Toneleria Murúa describen estas diferencias); también la precipitación e insolación afectará al crecimiento del árbol, podemos tener madera más o menos porosas que activan determinadas reacciones químicas, y que condicionarán los vinos.

Por lo tanto, cuanto más acotado tengamos las variables que afectan al vino más fácil será reproducir las características que deseamos. La cadena de custodia garantiza que el origen es sostenible pero también que la madera proviene del bosque que deseamos.

La cadena de custodia PEFC certificada es un valor añadido para los clientes de Toneleria Murúa.

Elena Ceca Anton, Gerente de la empresa
Elisa Palacios Bartolomé, Directora de producción