Las ciudades europeas eligen árboles de Navidad certificados PEFC

 

20 diciembre 2018

Los árboles proceden de bosques locales gestionados de forma sostenible.

La Navidad está a la vuelta de la esquina y como es ya costumbre, varias ciudades europeas han vuelto a elegir abetos con certificado PEFC para engalanar sus calles y plazas. Londres ha comenzado la temporada navideña con la iluminación del emblemático árbol de Navidad de Trafalgar Square, el tradicional regalo anual de Noruega al Reino Unido. Desde 1947, Oslo envía cada año un árbol a Londres como muestra de gratitud y conmemoración del apoyo de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno noruego y la familia real vivían en el exilio en Londres durante la ocupación noruega. El abeto de 55 años de edad, mide 22 metros y procede de un bosque de la zona de Ostmarka, a las afueras de Oslo, gestionado de forma sostenible y que cuenta con la certificación PEFC.

 


 

La capital de Italia ha decorado el Palazzo del Quirinale y la Finca Castelporziano con abetos procedentes de bosques certificados PEFC de Véneto y Trentino y la Cámara de Diputados italiana también ha elegido un árbol de Navidad de un bosque de la meseta de Asiago donado por el Ayuntamiento de Caltrano en Vicenza. Desde la cercana región de Friuli Venezia Giulia procede el abeto de 23 metros que fue recibido en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.  Con la utilización de estos árboles se quiere transmitir un mensaje de sostenibilidad y solidaridad ya que las zonas de donde proceden se vieron muy afectadas por el temporal que dañó varios bosques italianos el pasado mes de octubre.

 


 

Bélgica ha optado por la utilización de un árbol de Navidad de 22 metros de altura que adorna la Grand-Place de Bruselas y que procede también de un bosque certificado PEFC de Baelen, la región valona de Bélgica, y en Alemania, el Parlamento Federal de Hesse, ha ubicado en su vestíbulo un abeto, regalo de la asociación de propietarios forestales de la región.




Por una Navidad más sostenible

 

Al elegir un árbol de Navidad de un bosque certificado PEFC, estas ciudades demuestran su compromiso y apoyo a la gestión forestal sostenible.  A través de la certificación PEFC, tanto las empresas como los consumidores pueden estar seguros de que estos árboles proceden de bosques gestionados de acuerdo con los requisitos medioambientales, sociales y económicos más estrictos.