PEFC cumple 20 años. Nuestra historia en capítulos

 

29 de julio 2019

2019 es un año muy especial para la familia PEFC ya que celebramos nuestro 20 aniversario.

Hace 20 años, los propietarios de pequeños bosques europeos se unieron para crear un sistema internacional de certificación forestal que se centraba en sus necesidades y así, el 30 de junio de 1999, nacía PEFC.

Desde enero de 2019 a junio de 2020, estaremos celebrando los logros conseguidos en estos 20 años cuidando de los bosques del planeta. A lo largo de los próximos meses publicaremos textos, fotos y videos sobre nuestra historia y cada mes se lo dedicaremos a un capítulo en el que compartiremos la historia de PEFC desde sus inicios hasta el día de hoy. Miembros y colaboradores, destacarán los momentos clave que han convertido a PEFC en lo que es hoy en día y nos hablarán del futuro de la organización.


Capítulo 1 – PEFC: Los primeros años

En este primer capítulo os iremos contando los primeros momentos de la organización, y los logros y objetivos hasta convertirse el mayor sistema de certificación del mundo. También os presentaremos a los propietarios de pequeñas superficies forestales sin los que PEFC no existiría. Y explicaremos cómo hemos conseguido que un millón de propietarios de pequeñas extensiones forestales consigan la certificación y se beneficien de las ventajas que aporta.


 

¿Cómo surgió PEFC?


Mientras sí hay un día definido en el que PEFC fue fundado, el 30 de junio de 1999, la idea que desembocó en la formación de PEFC evolucionó durante una serie de reuniones que duraron más de un año, en las que, lo más importante no fue la creación de PEFC, sino el entendimiento de los propietarios de pequeñas extensiones forestales que compartían la misma pasión por los bosques y por su gestión sostenible. Todos ellos se beneficiaron de colaborar y cooperar, de compartir buenas prácticas y de apoyarse mutuamente. Necesitaban hablar con una voz conjunta para hacerse oír y así PEFC se convirtió en parte de esa voz.


 

Para ellos, hablar de forma unificada era muy necesario ya que en aquel momento, los años 90,  los responsables políticos mundiales y las organizaciones  internacionales e intergubernamentales, se involucraron en una serie de procesos que tenían como meta definir la gestión sostenible de los bosques, incluyendo los procesos de Forest Europe , los principios de Rio de 1992, el proceso de Montreal, el proceso de Lepaterique o el proceso de ITTO (The International Tropical Timber Organization).

Todos estos procesos fueron muy importantes (algunos lo siguen siendo) y formaron las bases para la gestión sostenible de los bosques. Todos ellos compartían un reto: el reconocimiento de que los bosques son muy diversos, pero también era diversa su gestión, las tradiciones locales y culturales, el promedio de tamaño de terreno y las estructuras de apoyo en cada país.

 

Un sistema de certificación adaptado a las diferentes realidades


 

A este reto, se le añadía la incapacidad que tenían los propietarios de pequeñas extensiones forestales de hablar con una voz unificada, para trasladar sus circunstancias específicas a estos procesos de alto nivel. Las reuniones y discusiones que llevaron a la formación de PEFC tuvieron lugar sobre este trasfondo. Por ello, el reconocimiento de que la gestión de los bosques es diversa y que una única manera de hacer las cosas no funciona para todos cuando hablamos de certificación forestal, se encuentra en el núcleo de PEFC.

Esta es la razón por la que no formamos una norma internacional que deban seguir todos los propietarios forestales para adquirir la certificación, sino que , trabajamos a través de  sistemas de certificación forestal nacionales, permitiendo así a los diferentes países dar forma a sus sistemas de certificación para personalizar los requisitos de gestión forestal sostenible teniendo en cuenta las necesidades de su ecosistema forestal, el marco legal y administrativo, contexto socio-cultural y otros factores relevantes. Os contaremos más sobre todo esto en otro capítulo.

Otro resultado de este nuevo entendimiento de la pasión compartida por los bosques a finales de los 90 fue el lanzamiento de la International Family Forestry Alliance (IFFA). IFFA se convirtió en otra parte de la voz de los propietarios de pequeñas extensiones forestales, con un objetivo específico: “Ser reconocido como un grupo de interés importante y ser consultado por las Naciones Unidas y otros agentes internacionales en lo relativo a la gestión sostenible de los bosques”. IFFA nació el 1 de julio de 2002, tres años después de la creación de PEFC, en las oficinas que PEFC tenía en Luxemburgo.